Estímulo de Regresión Masiva de Conducta
Norman Sean E. Witman, PhD
N°137 - Journal of Psychological Research Institute
Traducido y Resumido por Ignacio Lavalle
Trataremos el tema de las capas sucesivas a las que se somete la construcción y transformación de una mente, así como la capacidad de un analista para, en un ámbito experimental, sacarlas a la luz en un grupo de sujetos, y el método más efectivo para hacerlo.
Se ha dicho mucho sobre el funcionamiento de los aparatos psíquicos latentes, pero los recientes estudios, combinados con un adecuando conocimiento e interpretación de fuentes tradicionales como Carl Jung pueden echar luz sobre este problema. Tal y como sugieren los descubrimientos frescos de colegas como William Crano, el individuo es un sujeto complejo en el cuál conviven no solo múltiples capas del ser en el plano funcional sino residuos de etapas anteriores de la vida; conciencias “enterradas” sobre el estado actual del desarrollo humano que se construyen sobre sus homólogas del pasado.
Así, los adolescentes conservan dentro de su mente la “silueta” algo desdibujada de su niñez, así como los adultos de su adolescencia. Es una parte natural del desarrollo que esta porción pasada sea negada por la consciencia externa de este individuo, alegando este para sí tanto como para los demás (dado la circunstancia y el momento en el que tenga que hacerlo) que ha superado su etapa anterior y que ahora es una persona nueva y distinta, es decir, que ha “madurado”. Sin embargo y a pensar de cuán necesaria sea esta negación para el cambio de las conductas funcionalmente obsoletas para ese ser, no quita la realidad de que esa conciencia anterior aún existe, latente dentro de sí y su comportamiento característico, “congelado” en el tiempo, aún esta registrado tanto en la forma de memoria como, de manera más importante, paradigmas esquemáticos que pueden volver a surgir en la actualidad, si se los activara y “desenterrara” de los cimientos olvidados y menospreciados de su subconsciente.
Pero la pregunta que nos ocupa no es tanto el qué sino el cómo. Brad Bushman ha trabajado conmigo para intentar alcanzar una respuesta satisfactoria a tal incógnita, y nos hemos encontrado, luego de mucha reexaminación, lecturas (En especial el “Memorias, Sueños, Reflejos”) , y consultas (doy las gracias al compatriota Christopher Barden por su ayuda) nos hemos convencido de que el método más efectivo para reencontrar a un individuo con su ser anterior es exponerlo (o sumergirlo en) un relato construido que forme parte de su pasado, con bases materiales.
Ahora bien, esto no se trata de ningún secreto o novedad realmente porque la hipnosis psicoterapéutica usada con fines introspectivos es ya una técnica antigua y de probada efectividad para revivir el pasado de un paciente. Sin embargo, esta visión del pasado solo puede ser una revisión, una observación, y nunca una “recreación” por parte de este de lo que era antes, ni siquiera de forma temporal, porque siempre será un observador ajeno a su ser anterior; y tampoco actuará a la manera del pasado, sino que simplemente lo rememorará.
Sin embargo, existe otra manera, que no es un fin por sí mismo sino una forma de realizar un experimento en extremo interesante y productivo para la ciencia Psicológica (y porqué no filosófica, incluso). Se trata de lo que he venido anticipando hace tiempo en el artículo: Una manera de hacer revivir sus seres anteriores no a un individuo aislado bajo terapia sino a un grupo heterogéneo de personas en un ámbito social.
Este experimento, aún no practicado bajo circunstancias controladas ni documentado extensivamente (debido principalmente a su novedad) toma un grupo de personas que normalmente interactúan entre sí, y los expone, en una situación acotada en espacio, tiempo, y pautas estrictas, a una “historia común” que hayan compartido en un tiempo pasado. La única forma de que esto funcione es que esta historia les resulte conocida a todos y más o menos contemporánea; que se puedan identificar con ella y quiénes eran cuando la vivieron.
Dando un ejemplo concreto (pero de ninguna manera el único ni exclusivo) de un experimento con estas características:
El organizador selecciona su “sujeto colectivo”, digamos, los alumnos de una clase preuniversitaria; personas que apenas llegaron a la adultez y aún no recuerdan su infancia cómo algo tan lejano. Solo necesitan un catalizador que despierte esos paradigmas ocultos de comunicación y comportamiento.
Para tener una situación realista, digamos que solo son conocidos hace tres años, quizás menos. Esta es una dificultad de esperar en cualquier experimento de estas características, que reduce las posibilidades, ya que los individuos no tienen vivencias comunes entre sí en sus infancias (¿O sí?) Sin embargo hay formas de eludirla. Precisamente es de eso de lo que tratamos.
La respuesta se encuentra, claramente, dentro de la cultura. Mientras todos esos alumnos vivan, compartan y hayan crecido en la misma cultura, van a haber estado expuestos (si bien no estrictamente) a elementos en común muy poderosos y homogenizadores, en los cuales son capaces de identificarse a sí mismos y a los demás. Uno de ellos puede ser, por ejemplo, una película de la infancia, y es justamente eso lo que tomaremos de ejemplo efectivo para este caso hipotético. En esta instancia particular seleccionaremos y recomendamos “Dumbo”, por raones variadas que incluyen pero no se limitan a las siguientes:
(¿Por qué “Dumbo”? Razones difíciles de eludir)
- Es (o era, en la época que nos concierne) un ícono simbólico cuasi-omnipresente, altamente significativo para los niños. Casi todos la han visto, y especialmente durante la edad ideal aquellos del grupo que tratamos. Seguramente no será un elemento externo o ajeno para la audiencia sino todo lo contrario.
- A pesar de tratarse de un film infantil, y de duración solo moderada, incluye muchos temas de la adolescencia, tonos oscuros, metáforas interpretables y referencias al subconsciente que se encuentran en alta densidad.
- Su contenido emocional es fuerte y conmovedor. Evoca empatía e identificación. Al mismo tiempo tiene elementos realistas y explicita aspectos de la vida cotidiana de un niño.
- Las nuevas perspectivas de las vivencias y conceptos incorporados durante la adolescencia pueden traer diferentes visiones sobre un recuerdo de la infancia, y la esencia del relato producido por adultos para niños cobra significancias frecuentemente incongruentes con las pasadas.
- Quizás lo más relevante al objeto de estudio: Ofrece un universo sintético altamente envolvente y emocionalmente empático, lo cuál podría hacer a los individuos reconsiderar subconscientemente sus propias relaciones y modificar sin saberlo sus patrones de conducta, asimilándolo a los que contiene el film y a los recuerdos de cómo eran ellos mismos la primera vez que lo vieron y lo que sintieron en ese entonces.
Por supuesto que existe otra infinidad de formas válidas de realizar un experimento de Estímulo de Regresión Masiva, pero esta es una que posee sus muy buenas razones (ya mencionadas) para ser aceptable y recomendable en la mayoría de las situaciones.
Ahora que hemos podido definir satisfactoriamente la esencia de lo que se va a realizar, solo falta explicitar la metodología adecuada para hacerlo:
Lo primero debe ser, sin excepción, observar objetiva y extensivamente el comportamiento y la dinámica del grupo en sí, antes de comenzar a experimentar. Esto nos da una muestra espontánea “de control” con la cuál compara los resultados luego de realizar lo estipulado en sí.
El investigador, una vez dadas las condiciones objetivas para que la práctica tome lugar, debe preparar el terreno social de forma rigurosa: Antes de comenzar, debe existir el más absoluto silencio. La “población sujeto” debe ignorar lo que esta a punto de experimentar; pero antes de ello los investigadores necesitan, desde una posición de autoridad, imponerles sólidas normas de conducta. Indispensables son cosas como la prohibición absoluta de hablar y comentar, o cualquier tipo de expresión o forma de relacionarse mientras se observa el largometraje. El silencio del grupo ( y si es posible, también fuera de este) debe ser absoluto desde antes del comienzo del film (de hecho, desde antes siquiera de saber sobre el film y su naturaleza) hasta que el investigador hable luego de su final. Lo mejor sería espaciar a los individuos entre sí para aislarlos en los momentos en los que su concentración debe absorberse de forma exclusiva a la pantalla y el sonido, a compenetrarse con lo que sucede, no en la realidad, sino en esa otra realidad construida artificialmente.
Una vez terminada esa fase, el investigador no debe intervenir de forma perceptible por el momento, excepto para darles a los alumnos el permiso de reacomodarse y hablar a voluntad entre sí. Esta parte debe ser observada minuciosamente para contar las diferencias frente a la situación “normal” inicial, ya que aquí se supone que se dará más naturalmente. la “regresión” parcial y temporal a un estado anterior.
Luego de esto llega el momento del investigador para insertarse en la discusión. En estilo dialogal, su función es preguntarle a los alumnos qué pensaron de la película, cómo la relacionan a su infancia, a sus situaciones actuales y al grupo en sí. Las respuestas serán documentadas; también se alentará al debate.
Finalmente y ya concluido lo demás se le revelará a los sujetos el punto del experimento en su conjunto con sus supuestos incluidos, y se consultarán las sensaciones de aquellos involucrados. También se observará simultáneamente la actuación del grupo frente a esto.
Eso concluye la descripción del experimento hipotético que hemos armado; se recomienda que se lo reproduzca múltiples veces en diferentes ámbitos, aunque de formas los más similares entre sí posibles, para ver y registrar las reacciones de diferentes grupos, y realizar análisis estadístico anotando tendencias. Si la hipótesis inicial mía y de mis colegas psicólogos es correcta, luego de percibir el film y compenetrarse en el contenido de la semántica Universal de su relato, los sujetos experimentarán temporalmente una regresión parcial durante la cuál aumentará la cantidad y pronunciación de sus comportamientos infantilizados hasta que el efecto se disuelva. Aparte de esto, la experiencia puede derribar barreras y aportar puntos de vista nuevos a situaciones y problemas que se dan dentro del grupo y en sus individuos (por ejemplo, la pérdida de un ser querido o la exclusión de alguien “diferente”, entre muchas otras posibilidades).
Si usted realiza el experimento tal cómo el descrito y realiza informes de rigurosidad científica sobre sus resultados, siéntase libre de enviarlos a
Princeton University, Princeton, New Jersey 08574
miércoles, 26 de mayo de 2010
(Apocrifia) Estímulo de Regresión Masiva de Conducta
Etiquetas:
absurdo,
apócrifo,
ciencia,
citado,
Disney,
Dumbo,
estudio,
experimento,
fuentes,
libro,
película,
plausible,
psicología,
sociología,
universidad,
USA
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario